Andrés Zamora
Juan Valera condenó enérgicamente la novela realista y naturalista, particularmente con respecto a su deseo de incluir todos los aspectos de la vida en ella, por muy desagradables, obscenos o lamentables que fueran. Sin embargo, en una parte de su obra, en su prolija correspondencia, Valera incurre en lo que podría denominarse una narración con claros ribetes naturalistas. En la presente reflexión se pone en diálogo intratextual, o más bien discusión y polémica, la obra crítica de Valera y uno de sus epistolarios más célebres, el que produjo durante su estancia como embajador en Washington. Adicionalmente, el trabajo ensaya la hipótesis de que Juanita la Larga, publicada diez años después de su correspondencia washingtoniana, constituye una réplica estética a ese texto naturalista del epistolario estadounidense y una reparación personal de los errores y miserias acaecidas al escritor en su experiencia americana.
Juan Valera forcefully disdained and chastised realist and naturalist novels, particularly concerning their desire to incorporate all aspects of life, regardless of how repugnant, obscene, and pitiful they were. However, there is a section in his oeuvre, the vast body of his correspondence, that could be read as a narrative imbued of naturalist undertones. In this essay I propose an intratextual dialog, or better yet an argument, between Valera´s work as a literary critic and one of his most famous epistolary exertions: the letters he wrote during his tenure as Spanish ambassador in Washington. Additionally, the essay tests the hypothesis that his later novel Juanita la Larga works as an aesthetic retort to that naturalist text and as personal reparation for his misdeeds and miseries during his stay at Washington.