Las lógicas productivas del capitalismo han ocupado cada vez más esferas originariamente ajenas al mundo laboral, disolviendo de forma paulatina las barreras entre el tiempo de trabajo y el tiempo de ocio o la vida privada. Dos conceptos afines expresan la internalización subjetiva de los procesos de racionalización productiva en el marco del nuevo espíritu del capitalismo: «sociedad del rendimiento» y «autooptimización». Partiendo de un renovado interés en las letras alemanas por el mundo laboral contemporáneo, un número creciente de novelas ha analizado la extensión al ámbito cotidiano y privado de esta lógica optimizadora y de rendimiento, siendo wir schlafen nicht (2004) de Kathrin Röggla y Das Schiff das singend zieht auf seiner Bahn (2013) de Philipp Schönthaler ejemplos paradigmáticos de ello. Esta tendencia, no obstante, no ha recibido aún atención en la germanística hispanohablante.