En este artículo, analizamos, desde el enfoque de la sociolingüística crítica, prácticas discursivas desarrolladas durante el año 2022 en un curso de Lengua y Literatura de nivel secundario de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, en las que se problematizaron cuestiones de género y sexualidad. Partimos de la hipótesis de que el cambio de coyuntura en materia de género producido en Argentina en 2015, con la marcha de Ni Una Menos y la amplia difusión de los discursos feministas, tuvo un fuerte impacto en el ámbito educativo, fundamentalmente al habilitar en las prácticas áulicas la circulación de, por un lado, problemáticas de género que trascienden el campo de la salud e higiene; y, por el otro, perspectivas de las ciencias sociales y humanidades. En consecuencia, la problematización de estos temas implicaría una dimensión social, histórica y política, lo que a su vez supone un cambio en los modelos pedagógicos que subyacen a las prácticas educativas y contribuiría a la formación crítica de los estudiantes. Los resultados obtenidos a partir del análisis de interacciones áulicas y del libro de texto empleado en el curso, nos permitieron identificar una serie de particularidades en estas prácticas discursivas que las alejan del discurso pedagógico hegemónico, como la apertura dialógica, la reversibilidad en los formatos de participación áulica, la apelación a las creencias y sensaciones de los estudiantes, y la polémica, características más propias del discurso político y que contribuyen a que los estudiantes adopten una postura crítica respecto de los tópicos abordados en clase
In this article, we analyze, from the approach of critical sociolinguistics, the discursive practices developed in a high school Language and Literature course in Buenos Aires during the year 2022, in which gender and sexuality issues were addressed. Our research hypothesis is that the shift in gender discourse that happened in Argentina in 2015, sparked by the Ni Una Menos movement and the widespread dissemination of feminist discourses, had a strong impact on educational contexts, mainly in classroom practices. This change enabled the circulation of, on the one hand, gender issues that transcend the field of health and hygiene, and, on the other hand, perspectives from the social sciences and humanities. Consequently, the problematization of these issues in the classroom would bring with it a social, historical and political dimension, implying a shift in the pedagogical models underlying educational practices, and contributing to the critical formation of students. The results obtained from the analysis of classroom interactions and the textbook used in the course allowed us to identify a series of particularities in these discursive practices that distinguish them from the hegemonic pedagogical discourse, such as dialogic openness, reversibility in classroom participation formats, appeal to students' beliefs and feelings and polemics, characteristics more typical of political discourse and that contribute to the critical positioning of students with respect to the topics addressed in class