Leopoldo Peñarroja Torrejón
El proceso de cambio Vall de Uxó > la Vall d’Uixó, iniciado en 1988 y culminado, tras dos sentencias de altos tribunales contradictorias entre sí, en 2000, constituye un vacío de conocimiento, un desfile de arbitrariedades y un paradigma de cómo no puede procederse en la fijación de nombres de lugar. Se aborda aquí una reflexión a fondo sobre sus prolegómenos, incluyendo el contraste entre el relato-ficción de sus promotores y el panorama histórico, documental y sociolingüístico de la cuestión. Tras un análisis de la documentación, se concluye que sólo Uxó fue la forma históricamente consolidada; que el Uixó-[ui̯ʃó] barruntado por Corominas es una reconstrucción ficticia; y que la disfunción generada por la grafía ‘oficial’ “la Vall d’Uixó” coloca sine die el nombre de esta ciudad en una situación anómala e indeseable en el terreno de la toponimia valenciana e hispánica. Esta situación es extensiva a otros casos y nombres de lugar
The process of the substitution Vall de Uxó > la Vall d'Uixó, initiated in 1988 and culminated, after two contradictory rulings by the high courts, in 2000, constitutes a gap in knowledge, a parade of arbitrariness and a paradigm of how not to proceed in the fixing of place names. In this contribution, an in-depth reflection on its prolegomena is addressed, including the contrast between the narrative-fiction of its promoters and the historical, documentary and sociolinguistic panorama of the issue. After an analysis of the documentation, it is concluded that:
only Uxó was the historically consolidated form; the Uixó-[uiʃo̯ ] suspected by Corominas is a fictitious reconstruction; and the dysfunction generated by the ‘official’ spelling la Vall d’Uixó places sine die the name of this city in an anomalous (and undesirable) situation in the field of Valencian and Hispanic toponymy. This situation extends to other cases and place names