La lexicalización del significado de los diminutivos es un tipo de neología muy productivo en el español antiguo, principalmente en el periodo clásico. Consiste en la multiplicación del léxico a partir de bases preexistentes, en situaciones de oralidad e inmediatez comunicativa. Entre los sufijos diminutivos, –illo es el nominalizador más rentable en la historia del español, especialmente en los dominios léxicos de los objetos, la fauna y la flora. Los usos no prototípicos evidencian distintos niveles de lexicalización: el nivel 1 corresponde a los diminutivos de variedad o especialidad; el nivel 2 se alcanza con los usos metafóricos y metonímicos, y en el nivel 3 se sitúan los cambios léxicos por elipsis y recategorización.