La literatura italiana de la migración y postcolonial ha dedicado gran atención al debate en torno a las representaciones simbólicas de los espacios geográficos. Las naciones y las ciudades están histórica y culturalmente cargadas de las vivencias individuales y de los procesos colectivos de las comunidades que las habitan, convirtiéndose en escenarios de reivindicación cultural. A través de los textos de Igiaba Scego (La mia casa è Dove sono, 2010) y Ornella Vorpsi (Il paese Dove non si muore mai, 2018) el presente articulo propone un análisis de los paisajes como lugares antropológicos y espacios intersticiales donde, gracias al ejercicio de la memoria colectiva, se construyen nuevas identidades plurales y mestizas.
Italian migration and post-colonial literature has devoted much attention to the debate on the symbolic representations of geographical spaces. Nations and cities are historically and culturally charged with the individual experiences and collective processes of the communities that inhabit them, becoming scenarios of cultural vindication. Through the texts of Igiaba Scego (La mia casa è Dove sono, 2010) and Ornella Vorpsi (Il paese Dove non si muore mai, 2018) this article proposes an analysis of landscapes as anthropological places and interstitial spaces where, thanks to the exercise of collective memory, new plural and mixed identities are constructed.