Raúl Romero Medina
Antonio Juan Luis de la Cerda, VII duque de Medinaceli, y Juan Francisco Leiva y de la Cerda, V marqués de Ladrada, son los autores de una carta y de un memorial dirigidos a la reina regente Mariana de Austria, en 1666. En estos manuscritos,«que corren», se da a conocer elasunto del traslado de los restos de los Infantes de Castilla, Alfonso y Mafalda, de Gibraleón al Real Monasterio de Santa María de Huerta. La historiografía ha considerado el entierro del infante Alfonso de la Cerda en el Monasterio de las Huelgas Reales de Burgos, pero estas cartas barrocas, usadas como medio para la forja de la memoria nobiliaria, parecen desmentirlo: ¿realidad o ficción?
Antonio Juan Luis de la Cerda, VII Duke of Medinaceli, and Juan Francisco Leiva y de la Cerda, V Marquis of Ladrada, are the authors of a letter and a memorial addressed to the Queen Regent Mariana of Austria in 1666. In those «running handwrittens», the matter of the transfer of the mortal remains of the Infantes of Castile, Alfonso and Mafalda, from Gibraleón to the Royal Monastery of Santa María de Huerta is disclosed. Historiography has traditionally located the burial of Infante Alfonso de la Cerda in the Royal Monastery of Las Huelgas in Burgos, but these Baroque letters used as a means to forge noble memory seem to deny it: reality or fiction?