Una de las contribuciones de Calderón de la Barca al canon trágico fue la creación del subgénero de la tragedia de honra, compuesto por la trilogía El médico de su honra, El pintor de su deshonra y A secreto agravio, secreta venganza, en las que diseñó situaciones y personajes emblemáticos para definir las líneas maestras del conflicto entre el amor y el honor y sus consecuencias sociales y vitales. Nuestro objetivo es comprobar el alcance del paradigma, su repercusión en la obra de otros dramaturgos y su evolución. Para ello tomaremos como referencia un retablo cuya calle central sería El médico de su honra, flanqueada por dos obras que llevan el arquetipo del auge a la parodia. Comprobamos entonces que en una calle lateral se sitúa A lo que obliga el honor de Antonio Enríquez Gómez, concebida como una primera parte de El médico de su honra, unidas por el rey don Pedro, que pasa de pretendiente obstinado a rey justiciero. No obstante, Enríquez Gómez aporta variaciones al patrón calderoniano que aparecen también en Casarse por vengarse de Rojas Zorrilla. La otra calle lateral la ocuparía La fuerza de la ley, única tragedia de Agustín Moreto, el cual, aplicando hasta sus últimas consecuencias la mezcla de lo trágico y lo cómico recomendada por Lope de Vega en su Arte nuevo, hizo tambalear los cimientos del canon calderoniano de la tragedia de honra.
One of Calderón de la Barca’s contributions to the tragic canon was the creation of the tragedy of honour subgenre, comprising the trilogy El médico de su honra, El pintor de su deshonra and A secreto agravio, secreta venganza. In these works, he crafted emblematic situations and characters to define the master lines of the conflict between love and honour and its social and vital consequences. Our objective is to examine the scope of the paradigm, its repercussion in the work of other playwrights and its evolution. To do so, we will take as a reference an altarpiece whose central street would be El médico de su honra, flanked by two plays that take the archetype from peak to parody. On the one hand, A lo que obliga el honor by Antonio Enríquez Gómez, conceived as a first part of El médico de su honra, united by the king don Pedro, who goes from obstinate suitor to righteous king. However, Enríquez Gómez introduces variations to the Calderonian pattern that also appear in Casarse por vengarse by Rojas Zorrilla. On the other hand, La fuerza de la ley, Agustín Moreto’s only tragedy, which pushes Lope de Vega’s Arte nuevo principle of blending tragedy and comedy to its ultimate consequences, ultimately challenging the foun dations of Calderón’s canon tragedy of honour.