Anna M. Brígido-Corachán
Este ensayo examina el concepto de place-based consciousness(conciencia del lugar) en The Turquoise Ledge, las memorias anticoloniales de la autora nativo americanaLeslie Marmon Silko. Cuestionando los formatos tradicionales de la autobiografía en la cultura occidental, Silko se representa a sí misma como una figura protectora del territorio, en constante movimiento a través de paseos solitarios en los que combina tácticas de caminata rápida urbana y de movimiento lento, los cuales le permiten cambiar su percepción del entorno y relacionarse con la tierra de una manera solidaria y creativa. Durante sus paseos por las montañas al sur de Tucson, Silko reflexiona sobre lo que ve y experimenta desde una perspectiva filosófica, ambiental e histórica derivada del concepto indígena de “casa-Tierra”. Caminando conla tierra, plantea tres objetivos: 1. revitalizar el conocimiento y la praxis medioambiental indígena; 2. crear un hogar seguro para la comunidad humana y más-que-humana que la acompaña; 3. preservar las memorias y los lugares de la destrucción colonial. Silko interactúa con el paisaje histórico a través de acciones pedéticas repetitivas donde la observación, la vigilancia y la protección de sus vecinos más-que-humanos articulan fuertemente su proceso centrípeto de construcción personal. Estos vecinos y amigos incluyen árboles palo verde, arroyos, monstruos de Gila, pájaros, hormigas, serpientes de cascabel y saltamontes. A través de sus paseos, observaciones y actos de hospitalidad radical, la reconocida autora de la comunidad Laguna Pueblo formula una praxis espacial relacional y decolonial, donde lo familiar recurrente converge con lo maravilloso e inesperado. Partiendo de metodologías y valores de la Ciencia Nativa como la observación, la reflexión, la relacionalidad, el afecto, y la solidaridad, Silko nos muestra una forma más respetuosa y sostenible de relacionarnos con el entorno.
This essay examines Leslie Marmon Silko’s place-based consciousness in her relational, anticolonial memoir The Turquoise Ledge. Challenging traditional Western autobiographical formats, Silko portrays herself as a protective figure in constant motion through solitary walks where she combines urban speed walk tactics and slow movement, both of which enable her to change perceptionand engage the land in a caring and creative manner. During her walks through the Tucson Mountains, she ponders on what she sees and experiences from a philosophical, environmental, and historical perspective that is grounded on the Indigenous concept of land as “earth house.”As she walks with the land, she keeps three aims in mind: 1. to revitalize Indigenous environmental knowledge and praxis; 2. to create a safe homespace for more-than-human others in and around her ranch in southern Arizona; 3. to preserve place-based memories and sites from colonial destruction. Silko engages the storied landscape through repetitive pedetic actions where observation, surveillance, and protection of her other-than-human neighbors, strongly articulate her centripetal process of self-construction. These neighbors and friends include palo verde trees, arroyos, gila monsters, birds, ants, rattlers, and grasshoppers, among others. Through her walks, observations, and acts of radical hospitality, this well-known Laguna Puebloauthor formulates a relational and decolonial spatial praxis—where familiar repetition converges with the wondrous and unexpected. In The Turquoise Ledge, Silko teaches us a more sustainable way of engaging and respecting place—one that adheres to key tenets of Native Science such as observation and reflection, relationality, creativity, care, and solidarity.