Hilario Rodríguez de Gracia
El presente artículo muestra que la labor de Blas Hurtado, como escribano público, trascendía la simple redacción de documentos, ya que, a través de los protocolos que generó, pueden reconstruirse las jerarquías sociales, redes económicas y prácticas cotidianas. Su despacho de escribanía actuó como espacio de negociación y control social. Esa labor redundo en ingresos excepcionales para el escribano de número, permitiéndole llevar una vida desahogada, de lo cual quedó muestra indiscutible en su inventario post mortem. Vivir de la escritura procesal le permitió conseguir un ascenso social, patentizado en su condición de jurado de la colación parroquial de San Cipriano, y hacerse con un patrimonio nada despreciable. Así mismo, poseyó biblioteca, compuesta por obras devocionales y otros libros de literatura práctica, lo que revela su interés cultural y el marco intelectual desde el que interpretó y registró la vida de su comunidad.
This article shows that Blas Hurtado’s work as a public notary went far beyond the mere drafting of documents. Through the protocols he produced, it becomes possible to reconstruct social hierarchies, economic networks, and everyday practices. His notarial office functioned as a space for negotiation and social control. This work resulted in exceptional income for the notary public (escribano de número), allowing him to lead a comfortable life, of which undisputed proof remained in his post-mortem inventory. Earning his livelihood through procedural writing enabled him to achieve social advancement, evidenced by his position as jurado (council member) of the parish district of San Cipriano, and to acquire a considerable estate.
Furthermore, he owned a library, composed of devotional works and other books of practical literature, which reveals his cultural interest and the intellectual framework from which he interpreted and recorded the life of his community.