Santiago, Chile
La reformulación consiste en una función pragmático-discursiva mediante la cual los hablantes reflexionan sobre su propio discurso, con el propósito de mejorarlo y asegurar, de ese modo, su comprensión, de acuerdo con su intención comunicativa. Responde, por lo tanto, al nivel metarrepresentacional del lenguaje que permite a los hablantes monitorear el contenido de lo que han dicho y volver retroactivamente sobre él, a efecto de que su interlocutor pueda procesarlo eficazmente. Por lo tanto, se trata de una función básica y fundamental documentada en muchas lenguas que se realiza por medio de diferentes procedimientos o recursos, entre los que destacan los marcadores discursivos, en su papel de unidades gramaticalizadas que orientan las inferencias que se realizan en la comunicación (Portolés 2001).