Pepa Rull Broquetas
Partiendo del papel que puede jugar el paisaje lingüístico y las lenguas como elemento conformador de identidades (Landry & Bourhis 1997) el paisaje lingüístico de la Raya entre España y Portugal en lo relativo al legado del pueblo judío de Sefarad ofrece un claro exponente de ello.
Se trata del PL de localidades en entorno urbano de mediano tamaño, pero sobre todo de un entorno rural y de frontera, a lo que debemos añadir las características propias de un pueblo minoritario, en constante diáspora a lo largo de siglos. Este artículo trata de mostrar como la identidad o las identidades de judíos y conversos peninsulares, generada por el incesante cruce de estos a ambos lados de fronteras geográficas, religiosas, y socioeconómicas, aportan elementos muy interesantes para el estudio del PL y del propio legado patrimonial, en ambas lenguas: español y portugués, como reflejo de una historia y cultura local, diferenciadora de toda globalización.
El PL puede, sin duda, contribuir a la recuperación de un patrimonio lingüístico, arquitectónico, simbólico y de la memoria que permita la generación de propuestas de turismo cultural de calidad.