María Moya García
, Narut Chaosakun
El extraordinario impulso que la novela gráfica ha experimentado en los últimos años ha provocado que muchos autores busquen inspiración en los clásicos de la literatura, ofreciéndonos productos editoriales nuevos a los que merece la pena prestar atención. Se trata de un input que facilita el acceso a la lectura de un conjunto de obras alejadas de los intereses de gran parte de la colectividad. En este contexto, surge la transformación de Don Juan Tenorio en novela gráfica, realizada por el ilustrador Claudio Sánchez y el guionista Ricardo Vilbor (Sánchez y Vilbor, 2023), que no solo presenta un desafío filológico significativo en términos de reescritura literaria, sino que también abre nuevas oportunidades para fomentar la lectura. Este artículo explora ambos aspectos, analizando cómo se lleva a cabo el proceso de adaptación y cómo este formato puede ser una herramienta educativa efectiva.
The extraordinary impulse that the graphic novel has received in recent years has caused many authors to seek inspiration in the classics of literature and offer new publishing products that are worth paying attention to. This is an input that makes it easier to read the classics, a set of works that do not interest a large part of the general public. In this context, the transformation of Don Juan Tenorio into a graphic novel by illustrator Claudio Sánchez and scriptwriter Ricardo Vilbor (Sánchez y Vilbor, 2023) presents not only a significant philological challenge in terms of literary rewriting but also opens up new didactic opportunities to encourage reading. This article explores both aspects, analysing how the adaptation process has been carried out and how this format can be an effective educational resource