Reino Unido
Este artículo rinde homenaje a la cooperación internacional y a la interdisciplinariedad que han caracterizado los primeros cincuenta años de los congresos paleohispánicos. Presenta algunos de los principales hitos y lecciones aprendidas a partir del trabajo sobre la epigrafía y los instrumentos de escritura de la península ibérica en el marco del reciente proyecto LatinNow, que exploró la latinización, las lenguas locales y las prácticas de escritura. Se reconoce la distancia existente entre las “grandes narrativas históricas” y las realidades concretas, así como la importancia de controlar múltiples escalas de análisis y de valorar las voces y comunidades locales para recuperar la “regionalidad”. Los nuevos proyectos centrados en la Península, que explotan la llamada “épigraphie mineure” y los instrumentos de escritura, junto con la aplicación de los principios FAIR a nuestros conjuntos de datos, deberían contribuir a recuperar con mayor detallelas comunidades locales, las complejas prácticas epigráficas, los paisajes lingüísticos cambiantes ylas variedades regionales del latín. Concluimos con una nota de optimismo respecto al futuro de nuestros esfuerzos compartidos en los próximos cincuenta años.
This article pays homage to the international cooperation and interdisciplinarity that have characterised the first 50 years of the Palaeohispanic congresses. It presents some of the highlights and lessons learnt from working on the epigraphy and writing equipment of the Iberian peninsula in the context of a recent project, LatinNow, which explored Latinization, local languages, and literacies. We acknowledge the gap between ‘historical grand narratives’ and the realities on the ground, and the importance of controlling multiple scales of analysis and appreciating the local voices and communities in recovering ‘regionality’. New projects focused on the Peninsula exploiting so-called ‘épigraphie mineure’ and writing equipment, and the implementation of FAIR principles in our datasets, should assist us in recovering the local communities, complex epigraphic practices, shifting linguistic landscapes, and regional varieties of Latin in more detail. We sound a note of optimism for the future of our shared endeavours over the next fifty years.