Este trabajo presenta una revisión del marcado diferencial de objeto (MDO) con nombres escuetos. Tradicionalmente se ha defendido que el MDO resultaba agramatical con este tipo de sintagmas, sin embargo, no existe aún ningún estudio de base cuantitativa que corrobore esta afirmación. En este artículo se presentan dos estudios basados en juicios de aceptabilidad que ponen a prueba la supuesta agramaticalidad de secuencias como las previamente mencionadas. Los resultados apuntan a que los hablantes no perciben ya como agramatical la extensión del marcado a la categoría de los plurales escuetos.