Este artículo analiza cómo el compromiso feminista en tres novelas vascas –Koaderno gorria de Arantxa Urretabizkaia, El ángulo ciego de Luisa Etxenike y Aitaren etxea de Karmele Jaio– aporta matices a la representación de la violencia en el contexto del terrorismo de ETA. Aunque cada autora ofrece una perspectiva distinta, todas exploran el vínculo entre violencia y género. Se concluye que, pese a sus diferencias estilísticas, las tres obras comparten un enfoque crítico que permite trazar una línea de continuidad en sus propuestas narrativas.