María Elena Walsh es considerada fundamentalmente una escritora, por lo cual resulta necesario subrayar que es una poeta que también canta. Forjó su voz cantora en el dúo junto a Leda Valladares, quien la puso en contacto con las voces del noroeste argentino. Se afirma habitualmente que, tras la disolución del dúo, María Elena tomó otro rumbo; sin embargo, a través de la escucha de sus zambas (no solo las grabadas por el dúo Leda y María, sino las de su etapa solista) podemos sostener que esa vocalidad, sus sentidos y sus modos se inscribieron en su voz y siguieron vitales hasta sus últimas obras. En este texto se esbozan algunas respuestas posibles para comprender el fenómeno de la permanencia a través de varias generaciones de la obra de María Elena Walsh: la extraordinaria vigencia de su música y literatura para las infancias es un caso casi único en Argentina.
María Elena Walsh is primarily considered a writer, so it is important to underscore that she is also a poet who sings. She developed her singing voice in a duo with Leda Valladares, who introduced her to the voices of northwestern Argentina. Although it is often claimed that after the duo broke up, María Elena took a different direction, by listening to her zambas (not only those recorded by the duo Leda and María, but also those from her solo career) we can argue that this vocality, its meanings and modes, became part of her voice and remained vital through her final works. This paper explores possible explanations for the persistence of María Elena Walsh’s work across several generations: the extraordinary longevity of her music and literature for children is almost a unique case in Argentina.