Ana Rodriguez Piñero
Este estudio propone una actualización teórica del concepto de competencia comunicativa en la enseñanza y aprendizaje de lenguas segundas y extranjeras y de lo que supone dominar una lengua en la actualidad, mediante la incorporación explícita del canal digital como dimensión constitutiva del acto comunicativo. A partir de un análisis crítico de los principales modelos clásicos —desde Hymes, Canale y Swain, hasta el Marco Común Europeo de Referencia para las Lenguas (MCER) y su Volumen Complementario—, se identifican las limitaciones de dichos marcos para representar adecuadamente las prácticas discursivas propias de los entornos digitales. Lejos de ser un mero soporte técnico e instrumental, el canal digital se concibe aquí como un espacio semiótico complejo con características específicas (multimodalidad, asincronía, hipertextualidad, etc.) que exigen competencias diferenciadas. Como contribución original, se plantea un modelo tri-canal de competencia comunicativa (oral, escrita y digital) que articula dimensiones lingüísticas, estratégicas, discursivas, sociopragmáticas, multimodales e interculturales, integrando los aportes más recientes de la teoría de la multimodalidad y de los marcos de competencia digital. Se supera así la concepción instrumental de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) y se avanza hacia una redefinición teórica y pedagógica del dominio lingüístico en la era digital. El modelo propuesto conlleva rediseñar los objetivos de aprendizaje, incorporar géneros discursivos digitales en el aula, evaluar competencias comunicativas digitales de forma sistemática y formar al profesorado en alfabetización multimodal y crítica. Esto facilita una enseñanza de lenguas más contextualizada, inclusiva y adecuada a los desafíos del siglo XXI.
This study proposes an update to the concept of communicative competence in second and foreign language teaching and learning, as well as an update to the definition of language mastery in the digital age. This update explicitly incorporates the digital channel as a constitutive dimension of the communicative act. Through a critical analysis of the primary classical models, from Hymes and Canale to Swain and the Common European Framework of Reference for Languages (CEFR) and its Complementary Volume, the limitations of these frameworks in accurately representing discursive practices in digital environments are revealed. Rather than being merely technical and instrumental support, the digital channel is conceived as a complex semiotic space with specific characteristics, such as multimodality, asynchrony, and hypertextuality, that require differentiated skills. As an original contribution, the study proposes a three-channel model of communicative competence (oral, written, and digital) that integrates linguistic, strategic, discursive, sociopragmatic, multimodal, and intercultural dimensions, as well as the most recent contributions of multimodality theory and digital competence frameworks. This model moves beyond an instrumental conception of information and communication technologies (ICT) toward a theoretical and pedagogical redefinition of linguistic mastery in the digital age. It involves redesigning learning objectives, incorporating digital discourse genres into the classroom, systematically assessing digital communication skills, and training teachers in multimodal and critical literacy. These changes facilitate a more contextualized and inclusive language-teaching approach better suited to the challenges of the 21st century.