Rut Sánchez Espiga
El presente artículo propone una lectura de “El infarto del alma” donde Paz Errázuriz y Diamela Eltit no son meras observadoras, sino que a través de la creación de la obra llevan a cabo su propio ejercicio de locura postdictadura. Para su análisis introduce el concepto barthesiano de “punctum”, aquello que “punza” y moviliza de una fotografía, relacionado al deseo que nace cuando la fotógrafa y la escritora se adentran juntas en el hospital Philippe Pinel: al contemplar la imagen de los pacientes psiquiátricos las autoras experimentan una punzada que conecta con su interioridad. Alejados de la urbe y sin posibilidades de fuga, los “locos” son los desterrados de la sociedad y sin embargo, entre ellos ocurre un encuentro que constituye una revolución silenciosa. Las voces que emergen en el relato a través de las cartas, el diario de viaje, el ensayo literario y la fotografía, conducen a una búsqueda enloquecida en la cual el amor ocupa un lugar central. Publicada en 1994, cuatro años después del final de la dictadura en Chile, la obra se enmarca entre las diferentes reacciones culturales que se aproximan al desquiciamiento, característico de una época marcada por la violencia y la opresión. Incatalogable en su formato, “El infarto del alma” resulta una experiencia que permite al lector buscar su “punctum” particular, una invitación a navegar la propia insania.
This article proposes a reading of “El infarto del alma” in which Paz Errázuriz and Diamela Eltit are not mere observers, but rather, through the creation of the work, carry out their own exercise in post-dictatorship madness. For the analysis, Barthes’ concept of the “punctum” is introduced, that which “pricks” and mobilizes in a photograph, related to the desire that arises when the photographer and writer enter the Philippe Pinel hospital together: when contemplating the image of the psychiatric patients, the authors experience a pang that connects with their inner selves. Far from the city and with no possibility of esca-pe, the ‘madmen’ are the outcasts of society, and yet an encounter takes place among them that constitutes a silent revolution. The voices that emerge in the narrative through letters, travel diaries, literary essays and photography lead to a maddening quest in which love occupies a central place. Published in 1994, four years after the end of the dictatorship in Chile, the work is framed among the different cultural reactions that approach the derangement characteristic of an era marked by violence and oppression. Unclassifiable in its format, “El infarto del alma” is an experience that allows the reader to search for their own particular “punctum”, an invitation to navigate one’s own insanity.