Adelheid Bethanny sudibyo
Este artículo contribuye al creciente campo de los Estudios Hispanófonos Globales mediante el análisis de un capítulo de la novela Fortunata y Jacinta(1887) de Benito Pérez Galdós titulado “Santa Cruz y Arnaiz. Vistazo histórico sobre el comercio matritense”. Empleando un enfoque postcolonial y de estudios de la moda, este trabajo llama la atención sobre las representaciones galdosianas de las Filipinas y examina la intersección entre el imperialismo, la moda y el género en la España decimonónica. El capítulo revela que, a pesar de las representaciones populares del siglo XIX como gastadoras, las mujeres participaron activamente en los cambios en las tendencias de la moda—desde el género de China hasta las novedades francesas y el género blanco del norte de Europa—que sirven como marcadores domésticos de cambios significativos dentro del panorama imperial global. A través de la historia del negocio de los Arnaiz y del éxito y declive de la tienda filipina, Galdós demuestra cómo la mercancía colonial, en particular el mantón de Manila, se convirtió en una herramienta para negociar la identidad española frente a las potencias coloniales europeas. El capítulo también revela cómo las mujeres, como consumidoras y propietarias de negocios, desafiaron y perpetuaron las nociones de la domesticidad, siendo agentes activas en la negociación de la identidad imperial de España. En comparación con otras obras galdosianas, este capítulo se aleja de las representaciones típicas del Pacífico Hispánico como colonia penal y como espacio improductivo, revelando, en cambio, cómo las empresas capitalistas coloniales influyeron en la sociedad metropolitana española a través de la moda y la ropa.
This article contributes to the growing body of scholarship in Global Hispanophone Studies through the analysis of an often-overlooked chapter in Benito Pérez Galdós’s Fortunata y Jacinta(1887) titled “Santa Cruz y Arnaiz. Vistazo histórico sobre el comercio matritense.” Employing a postcolonial and fashion studies framework, this study examines how Galdós weaves together global imperial tensions with discussions of fashion, gender, and social class in nineteenth-century Spain. The chapter reveals that women, despite popular nineteenth-century representations as unproductive spendthrifts, actively participated in changing fashion trends—from el género de chinato French novedadesand Northern Europe’s el género blanco—that serve as domestic markers of crucial changes within the global imperial scene. Through the story of the Arnaiz family business and the Philippine store’s success and decline, Galdós demonstrates how colonial merchandise, particularly the mantón de Manila, became a tool for negotiating Spanish national identity in the face of rapidly expanding European colonial powers. The chapter also reveals how women, as consumers and business owners, both challenged and perpetuated conservative notions of domesticity by positioning them as active agents in Spain’s negotiation of its imperial identity. Compared to other Galdosian works, this chapter shifts away from typical representations of the Hispanic Pacific as a penal colony and unproductive space, instead revealing how colonial capitalistic ventures influenced metropolitan Spanish society through sartorial pieces.