Reino Unido
El artículo explora la concepción de la psiquiatría del exiliado catalán republicano Josep Solanes (1909-1991) a lo largo de seis décadas de actividad profesional. En diálogo continuado con la filosofía, la antropología y la literatura, Solanes teorizará y llevará a su práctica clínica una psiquiatría que ambiciona curar las patologías mentales como parte de la transformación social. Se recorre su compromiso activo en los años veinte y treinta con las vanguardias artísticas, políticas y médicas que apuestan por una Catalunya y una España post-burguesas; su visión revolucionaria de una nueva psiquiatría para un hombre y una sociedad nuevas durante la guerra civil; su trabajo pionero en los años cuarenta, ya en el exilio en Francia, sobre el exilio como patología mental; en Venezuela a partir de los años cincuenta, el desarrollo de una psiquiatría emancipadora a través de la concepción de la terapia ocupacional como oportunidad para la sanación de la institución psiquiátrica misma. El artículo concluye mostrando cómo, en la última etapa de su carrera, centrada en el cuestionamiento de la razón tecnológica, el exilio aparece como un espacio de enunciación privilegiado y es el exiliado –como rgumenta en su obra póstuma Los nombres del exilio (1993)–, en cuanto sujeto liberado de sus ligaduras nacionales, quien puede aspirar a la desalienación.
The article explores the concept of psychiatry as a discipline that underpinned the work of Catalan republican exile Josep Solanes (1909-1991) over six decades of professional activity. In a constant dialogue with philosophy, anthropology, and literature, Solanes theo-rized and put into clinical practice a psychiatry that aspired to cure mental pathologies and, in doing that, transform society. The article traces his active commitment in the 1920s and 1930s to the artistic, political, and medical avant-gardes that advocated a post-bourgeois Catalonia and Spain; his revolutionary vision of a new psychiatry for a new man and society during the Spanish civil war; his pioneering work in the 1940s, already in exile in France, on exile as a mental pathology; in Venezuela from the 1950s onwards, the development of an emancipatory psychiatry through the conception of occupational therapy as an opportunity for the healing of the psychiatric institution itself. The article closes by showing how, in the last stage of Solanes’ career, focused on the critique of technological rationality, exile emerges as a privileged space of enunciation and –as shown in his posthumous work Los nombres del exilio (1993)– it is the exile, as a subject freed from their national bonds, who can aspire to becoming disalienated.