En 1891 ocurrió un motín en el pueblo de Teacalco, Estado de México, que segó la vida de un funcionario municipal a manos de la comunidad campesina. La primera empresa periodística de magnitud industrial organizada por Rafael Reyes Spíndola, El Universal. Diario de la Mañana, se ocupó de esta masacre por un mes; su información, además de responder a los niveles más altos de la profesión noticiosa, se organizó como un instrumento de intervención política e ideológica en el debate de las élites culturales del Porfiriato. La productividad discursiva de la prensa se considera en este artículo parte del campo general de la cultura letrada dominada por una sociedad literaria que se había especializado y diferenciado como consecuencia de la transformación estructural de la sociedad, al grado de convertirse en clase dirigente del proceso histórico. La mentalidad reformadora de los editores de El Universal se analiza con motivo del linchamiento de Teacalco como indicio de la conformación de la república de las letras.
In 1891, a riot occurred in the town of Teacalco, in the State of Mexico, resulting in the death of a municipal official at the hands of the peasant community. The first industrial-scale journalistic enterprise organized by Rafael Reyes Spíndola, El Universal. Diario de la Mañana, covered this massacre for a month. Its coverage, which reach the highest standards of the journalistic profession, was also organized as an instrument of political and ideological intervention in the cultural elite debates of the Porfiriato. This article considers the discursive productivity of the press as part of the broader field of literate culture, dominated by a literary society that had become specialized and differentiated because of the structural transformation of society, to the extent that it became the ruling class of the historical process. The reformist mentality of the editors of El Universal is analyzed in relation to the lynching in Teacalco as an indication of the formation of the republic of letters.