El anuncio de Kindle Translate por parte de Amazon, en principio ofrecido a sus clientes de Kindle Direct Publishing (KDP), es un paso más en la implantación de los sistemas de traducción automática asistidos por IA en el mundo literario, cosa que ya algunas editoriales han comenzado a anunciar; pero es, además, una muestra clara de lo que se conoce como «capitalismo de vigilancia», una forma extensiva de hacer crecer la industria informática a costa de sus propios consumidores, convertidos en producto. Este artículo señala cómo el anuncio de Amazon confirma las tesis expresadas por el autor en 2023 y cuyas consecuencias van, ya, más allá de la traducción o la producción del libro y alcanzarán, también a las industrias externas del libro (la distribución y las librerías). PALABRAS CLAVE: traducción literaria, traducción automática, Kindle Translate, Amazon, futuro de la traducción
Amazon's announcement of Kindle Translate, initially offered to its Kindle Direct Publishing (KDP) customers, is another step forward in the implementation of AI-assisted machine translation systems in the literary world, something that some publishers have already begun to announce. But it is also a clear example of what is known as ‘surveillance capitalism’, an extensive way of growing the IT industry at the expense of its own consumers, who have become the product. This article points out how Amazon's announcement confirms the author's thesis expressed in 2023, the consequences of which already go beyond translation or book production and will also affect industries outside the book industry (distribution and bookshops).