Este artículo examina las dos traducciones castellanas de Os Lusíadas publicadas en 1580. Después de recordar la cronología de su composición y publicación, sugiero que estas dos traducciones perseguían una meta común: la de elevar Os Lusíadas al rango de clásico español ante toda Europa. A pesar de la extrema proximidad entre el original portugués y las traducciones, estas lograron este objetivo de muy distintas maneras: en el caso de Benito Caldera, ofreciendo una versión mejorada del poema en el plano poético; en el caso de Luis Gómez de Tapia, restituyéndolo a una lengua apta para la expresión sublime y dotándolo de un erudito comentario.
This article examines the two Spanish translations of Os Lusíadas published in 1580. After reviewing the chronology of their composition and publication, I argue that these translations pursued a common goal: to elevate Os Lusíadas to the rank of Spanish classic throughout Europe. Despite the extreme proximity between the Portuguese original and the translations, they achieved this goal in very different ways: in the case of Benito Caldera, by offering an improved version of the poem on a poetic level; in the case of Luis Gómez de Tapia, by restoring it to a language suitable for sublime expression and providing it with a scholarly commentary.