Adán Tatewarí Hernández Medellín
Pese a su experimentación técnica y su prosa notable, los cuentos de Juan Vicente Melo han carecido de interés crítico fuera de su natal Veracruz. Este artículo busca provocar relecturas propositivas de su obra mediante el análisis estilístico y formal del peculiar narrador de uno de sus cuentos (“Viernes: La hora inmóvil”), de su libro Fin de semana (1964), y su vínculo con las ideas del deseo y la violencia miméticos de René Girard. La hipótesis es que el relato propone un narrador acusador que rompe sus límites de focalización y posee facultades de omnisciencia e influencia mental para impulsar la violencia transgeneracional por las rivalidades para establecer un linaje y causa la muerte sacrificial del protagonista, por lo que podría caracterizarse como un espíritu del mal.
Despite his technical experimentation and remarkable style, Juan Vicente Melo’s short stories lack critical views outside his homeland in Veracruz. This paper intends to provoke new readings of his work through stylistic and formal analysis of the narrator in one of his short stories (“Viernes: La hora Inmóvil”), from his book Fin de semana (1964), linking it to mimetic desire and violence, as proposed by René Girard ́s theories. This short story depicts a prosecuting narrator who breaks focalization restrictions and shows omniscience and mental influence to propel transgenerational violence and provoke the sacrificial death of the main character, so that they could symbolize a spirit of evil