La promesa de erradicar el envejecimiento mediante intervenciones tecnocientíficas revela un entramado donde se entrecruzan intereses económicos, racionalidades epistémicas y narrativas transhumanistas. Este artículo examina críticamente cómo el antienvejecimiento se configura como objeto tecnocientífico dentro del biocapitalismo contemporáneo, priorizando la rentabilidad y la mercantilización del cuerpo sobre criterios éticos y sociales. A través del caso de Aubrey de Grey, se analizan las estrategias discursivas que simplifican la complejidad biológica para movilizar inversión y legitimidad, al tiempo que se reconocen las tensiones internas de esta retórica. Se sostiene que la tecnociencia antienvejecimiento no puede desligarse de sus condiciones históricas, políticas y económicas, y que su desarrollo plantea desafíos urgentes en términos de justicia epistémica, sostenibilidad y cuidado. Frente a ello, se propone repensar el rumbo de la biotecnología desde una ética orientada al bien común y no subordinada a la lógica del capital.
The technoscientific rationality of anti-aging, promoted by transhumanist biocapitalism, prioritizes profitability over ethical, epistemic, and social considerations. Using the case of Aubrey de Grey, the analysis focuses on strategies that simplify biological complexity to attract investment, revealing tensions between science, the market, and power. These practices cannot be separated from their historical and political conditions, and their development raises urgent challenges of epistemic justice and sustainability. The article proposes rethinking biotechnology through an ethics oriented toward the common good.