Este artículo analiza una novedad en la literatura argentina de posdictatura: la desacralización de los desaparecidos. La narrativa de Félix Bruzzone y Mariana Eva Pérez propone una ruptura contundente con la producción del género del período desde el fin de la última dictadura hasta principios de la década del 2000, que se caracteriza por la sacralización de los desaparecidos como parte de una visión idealizada y sentimentalizada de la militancia política de los años 70. A través de una poética de irreverencia, transgresión y profanación, Bruzzone y Pérez desarrollan nuevos modos de representar la experiencia de la dictadura, en un momento histórico en el que el Estado y los medios se apropian de los discursos de memoria.
This article explores a recent development in Argentine post-dictatorship literature: the desacralization of disappeared persons. The narrative of Félix Bruzzone and Mariana Eva Pérez marks a substantial break with the production of the genre from the end of the dictatorship to the early 2000s, which is characterized by the sacralization of the disappeared within a highly idealized and sentimental rendering of the political militancy of the 1970s. Through a playful poetics of irreverence, transgression and profanation, Bruzzone and Pérez forge new modes of representing dictatorship at a moment when memory discourse was being appropriated by both the State and mass media.