Alona Taranenko, Tetiana Kedych, Serhii Lysakov, Liubov Pasichnyk, Iryna Suima
La rápida evolución de la digitalización y de las nuevas plataformas mediáticas globales conlleva una transformación radical del comportamiento de los usuarios en lo que respecta al lenguaje, lo que, a su vez, da lugar a nuevos modelos en materia de normas lingüísticas y hace necesario un análisis exhaustivo de este cambio en curso. La relevancia del tema radica en la comunicación en línea, ya que esta establece en gran medida las normas lingüísticas actuales y, por lo tanto, sustituye a los canales convencionales de normalización. El objetivo del trabajo es caracterizar la especificidad del impacto en las normas lingüísticas ucranianas modernas en las plataformas digitales, y su objeto son los procesos lingüísticos en los nuevos espacios digitales. El enfoque es una mezcla de análisis de contenido de las plataformas en línea, análisis de indicadores estadísticos internacionales y comparación de la variación en la fuerza de las innovaciones lingüísticas entre las distintas áreas. El estudio reveló que la dinámica del lenguaje es bastante desigual en el ámbito digital y que se aprecia la evaluación de la estructura del entorno de comunicación, pero no la frecuencia de su uso. Esto indica que la mayor variación lingüística se observa en las redes sociales y en los espacios web multilingües, mientras que los canales privados se caracterizan por una menor tasa de innovación. Las formas léxicas y gramaticales híbridas surgen cuando son impulsadas por la multimodalidad, el tiempo de reacción y las propiedades algorítmicas del contenido. Es bien sabido que la «norma de la plataforma» viene impuesta por la votación lingüística más que por el mundo académico. Las estimaciones del índice integrado de intensidad del cambio lingüístico atestiguan la dependencia de la evolución de la norma lingüística en la interacción multidimensional entre factores sociales, tecnológicos y algorítmicos. La implicación práctica de los hallazgos es que pueden aprovecharse para hacer predicciones sobre cómo podrían evolucionar los idiomas, para informar la política lingüística digital y para desarrollar herramientas para monitorear la comunicación en línea.