La reflexión sobre el tiempo exílico en autoras como María Zambrano, María Teresa León y Angelina Muñiz-Huberman invita a comprender el devenir temporal como un proceso vivido en disonancia, marcado por la ruptura con el tiempo lineal y la superposición de pasado, presente y futuro. En sus obras, estas escritoras abordan el exilio como una experiencia de desarraigo geográfico y también como una vivencia que transforma la percepción del tiempo y la identidad. Este análisis sostiene que transmitir los conocimientos sobre el tiempo exílico implica una responsabilidad ética, ya que permite construir puentes de interacción entre quienes han vivido el exilio y las sociedades de acogida. Teorizar sobre esta percepción temporal se convierte en un acto de responsabilidad y resistencia, cuando estas autoras exploran las particularidades de su experiencia y buscan compartir los saberes adquiridos, que conciernen tanto a las personas que se han exiliado como a quienes han permanecido en su país de origen.
The notion of exilic time in the works of María Zambrano, María Teresa León, and Angelina Muñiz-Huberman shapes time as a disrupted experience. Exile breaks with linear chronology, merging past, present, and future. These writers portray exile not only as geographical displacement but also as a transformation of temporal perception and identity. This analysis argues that conveying knowledge about exilic time carries an ethical responsibility. Understanding this temporal experience fosters dialogue between exiles and host societies. Theorizing exile in this way becomes both an act of resistance and a commitment to memory. By exploring their own experiences, these authors seek to share insights that resonate with both exiles and those who remained in their homeland.