El artículo revisa la evolución de la enseñanza de la lectura desde los años setenta hasta hoy y relaciona las transformaciones en las aulas con las principales corrientes de investigación educativa. En él se analiza el paso de un enfoque centrado en los métodos de decodificación hasta una concepción de la lectura como proceso de comprensión, práctica social y competencia contextualizada. Con ejemplos actuales, se plantea la relación entre innovación, investigación y práctica docente, con la finalidad de orientar mejoras educativas realistas y sostenibles en educación lectora.