Susana Dimas Cintas
Este estudio compara la expresión verbal de la emoción en hablantes bilingües en función de la lengua empleada, inglés L1 o español L2. Veinte universitarios estadounidenses, con nivel intermedio de español y en contexto de inmersión, produjeron narrativasorales sobre experiencias personales de enfado en ambas lenguas. Mediante un análisis mixto que combinó técnicas cualitativas de anotación y etiquetado con métodos cuantitativos, se examinó la presencia y frecuencia de las emociones expresadas. Los resultados muestran que la expresión emocional es, en gran medida, equiparable entre L1 y L2, sin una ventaja sistemática de una lengua sobre otra, aunque se observan diferencias en la naturaleza de las emociones manifestadas, con una mayor tendencia hacia emociones más reactivas e intensas en la L1 y más reflexivas y calmadas en la L2. La frecuencia de aparición de emociones fue similar, salvo en el caso de la frustración, significativamente más recurrente en la L1, lo que podría atribuirse a diferencias léxico-semánticas entre ambas lenguas en la conceptualización y verbalización del enfado. Estos hallazgos resaltan la importancia de incorporar perspectivas socioculturales que permitan una comprensión más profunda de la expresión verbal de la emoción en hablantes bilingües.
This study compares the verbal expression of emotion in bilingual speakers depending on the language used, English L1 or Spanish L2. Twenty American university students, with intermediate Spanish proficiency and in an immersion context, produced oral narratives about personal experiences of anger in both languages. Using a mixed-methods approach that combined qualitative techniques of annotation and coding with quantitative methods, the presence and frequency of the emotions expressed were analyzed. The results show that emotional expression is largely comparable between L1 and L2, with no systematic advantage for either language, although differences emerge in the nature of the emotions expressed, with a tendency toward more reactive and intense emotions inL1 and more reflective and calm emotions in L2. The frequency of emotion use was similar, except for frustration, which was significantly more frequent in L1, potentially due to lexical-semantic differences between the two languages in the conceptualization and verbalization of anger. These findings highlight the importance of incorporating sociocultural perspectives that allow for a deeper understading of the verbal expression of emotion in bilingual speakers.