Dimos Corfu, Grecia
En respuesta a la creciente demanda de intérpretes profesionales, el Ministerio de Migración y Asilo de Grecia, en colaboración con el Departamento de Lenguas Extranjeras, Traducción e Interpretación de la Universidad Jónica, puso en marcha una iniciativa para establecer un registro nacional de intérpretes de los servicios públicos acreditados. Este artículo analiza los desafíos de la profesionalización del sector a partir de los hallazgos de dos encuestas basadas en cuestionarios realizadas en el marco del proyecto: una que evalúa las interacciones mediadas por intérpretes desde la perspectiva de los funcionarios de asilo y otra que analiza los perfiles de los candidatos que participaron en los exámenes de acceso al registro.
La primera encuesta, que recopiló respuestas de 16 funcionarios del Servicio de Asilo de Grecia, reveló problemas persistentes, como la dependencia de intérpretes no formados, frecuentes infracciones de las normas éticas, inconsistencias en la conducta profesional y una falta de confianza entre los actores involucrados. La segunda encuesta examinó los perfiles de 61 candidatos a intérprete, destacando su diversidad lingüística, los distintos niveles de dominio del griego y la escasa formación formal en interpretación. A pesar de su experiencia laboral previa, muchos candidatos no superaron los exámenes de acceso. Al correlacionar los resultados de ambas encuestas, este estudio identifica deficiencias sistémicas en la profesionalización de la interpretación en los servicios públicos en Grecia y subraya la necesidad urgente de reformas específicas.
In response to the growing demand for professional interpreters, the Greek Ministry of Migration and Asylum, in collaboration with the Ionian University’s Department of Foreign Language, Translation, and Interpreting, launched an initiative to establish a national registry of accredited public service interpreters. This paper examines the challenges of professionalizing the field by drawing on insights from two questionnaire-based surveys conducted as part of the project: one assessing interpreter-mediated interactions from the perspective of asylum officers and another analyzing the profiles of candidates who participated in the registry’s entry-level exams.
The first survey, which collected responses from 16 public officers at the Greek Asylum Service, revealed persistent issues, including reliance on untrained interpreters, frequent breaches of ethical standards, inconsistencies in professional conduct, and a lack of trust between stakeholders. The second survey examined the profiles of 61 interpreter candidates, highlighting their diverse linguistic backgrounds, varying levels of Greek proficiency, and limited formal training in interpreting. Despite previous work experience, many candidates failed the entry exams. By correlating the findings from both surveys, this paper identifies systemic gaps in the professionalization of public service interpreting in Greece and underscores the urgent need for targeted reforms.