, Mariana Relinque Barranca
En un contexto de constante crecimiento de solicitudes de protección internacional, los servicios de traducción e interpretación desempeñan un papel crucial para la integración de las personas desplazadas en la sociedad de acogida y para la salvaguarda de sus derechos más básicos. La legislación reconoce el derecho a la traducción y la interpretación en el ámbito de la protección internacional, pero no establece requisitos formativos o profesionales para la prestación de estos servicios, lo que conduce a que muy a menudo quienes realizan estas tareas de interpretación sean personas que no cuentan con una formación previa ni una cualificación profesional en interpretación, con el consiguiente menoscabo en la calidad de la prestación y los perjuicios en la atención a los usuarios. Esto es más que evidente en las llamadas lenguas de menor difusión o minoritarias, para las que no existen programas de formación universitaria pero que presentan una demanda muy destacada, en ocasiones como consecuencia de crisis humanitarias concretas. En este artículo se presenta un perfil competencial que comprende las destrezas, habilidades y conocimientos fundamentales que debe reunir un intérprete que trabaje en el ámbito de la protección internacional desglosados en áreas competenciales, con el objetivo de que pueda servir, a su vez, para el establecimiento de objetivos de aprendizaje en el diseño de cursos intensivos de formación destinados a intérpretes no profesionales.
In a context of an ever-increasing number of applications for international protection, translation and interpretation play a crucial role in the integration of displaced persons into the host society and in safeguarding their most basic rights. Legislation enshrines the right to translation and interpretation in the field of international protection, but does not establish training or professional requirements for the provision of these services. This leads to the fact that very often those who carry out these interpreting tasks have no prior training or professional qualification in interpreting, which in turn undermines the quality of the service provided and brings clear disadvantages for end-users. This is even more conspicuous in the case of the so-called languages of lesser diffusion or minority languages, for which there are no university training programmes in place but for which there is a very high demand, sometimes as a result of specific humanitarian crises. This paper presents a competence profile which encompasses the fundamental skills, abilities and knowledge that an interpreter working in the field of international protection must have, broken down into competence areas, with the aim that this competence model can, in turn, help to establish learning objectives in the design of crash courses for non-professional interpreters.