, Irene Rivera Trigueros 
Este artículo explora el papel de las intérpretes y mediadoras en lenguas de menor difusión (LDL) en la superación de barreras lingüísticas y culturales en el ámbito sanitario para poblaciones migrantes en Granada, España. A través de un estudio de caso se evalúa la eficacia del programa de formación de Salud Entre Culturas en la preparación de intérpretes para prestar servicios de interpretación y mediación cultural. El estudio se basa en la observación participante documentada mediante notas de campo, el análisis de documentos y encuestas dirigidas tanto a las intérpretes mediadoras como a profesionales sanitarios del centro de salud en el que se insertaron. Estos datos fueron articulados mediante un proceso de cristalización para ofrecer una evaluación matizada de las habilidades prácticas de las intérpretes mediadoras y del impacto real del programa. El estudio pone de relieve cómo la formación dota a las intérpretes mediadoras de competencias esenciales para mejorar la comunicación y aumentar la satisfacción de los pacientes. También se identifican retos como la escasez de formación específica para algunos idiomas y la necesidad de formación continua. Entre las recomendaciones destacan la ampliación de la cobertura lingüística y la integración de la formación en el sistema público de salud. La certificación formal contribuiría además a profesionalizar la figura del intérprete LDL, garantizando una atención de calidad a las comunidades lingüísticamente diversas. Más allá de los resultados específicos, este estudio propone un enfoque metodológico basado en estudios de caso y en la cristalización de distintas técnicas de recogida de datos, que puede servir como modelo replicable para evaluar programas de formación de intérpretes LDL en otros contextos multilingües y multiculturales.
This paper explores the crucial role of Lesser Diffusion Languages (LDL) Interpreters and Mediators in overcoming linguistic and cultural barriers in healthcare for migrant populations in Granada, Spain. Through a qualitative case study, it assesses the effectiveness of the Salud Entre Culturas training program in preparing interpreters for interpreting, cultural mediation, and translation services. The study draws on participant observation through detailed fieldnotes, document analysis, and surveys targeting both interpreters and healthcare professionals. These diverse data sources were brought together through a process of crystallization to provide a nuanced and comprehensive evaluation of interpreters’ practical skills, their experiences during training, and the program’s overall real-world impact within clinical settings. Findings highlight how the training equips interpreters with essential competencies that improve communication between healthcare staff and patients while also enhancing patient satisfaction and trust. The study identifies persistent challenges, including limited language-specific feedback for LDL interpreters, inconsistent access to supervisory support, and the ongoing need for continuous professional development. Recommendations include expanding language coverage, strengthening mentorship opportunities, and integrating interpreter training more fully into the public healthcare system. Additionally, the implementation of formal certification pathways would further professionalize LDL interpreters and ensure that linguistically diverse communities consistently receive high-quality, culturally responsive care. Beyond its specific findings, the study offers a replicable case-study approach grounded in crystallized data collection, which can serve as a model for evaluating LDL interpreter training programs in other multilingual and multicultural contexts.