Francisca Navarro, escritora y actriz española de la que apenas se conocen datos, publicó al menos once obras dramáticas originales durante la Década Ominosa (1823-1833), un periodo muy convulso caracterizado por una gran inestabilidad social y política, una férrea censura y una grave crisis económica. En este trabajo analizaremos dos de sus obras: El ajuste de la bolera o una intriga en el teatro y Mi retrato y el de mi compadre, publicadas en Barcelona en el año 1829. Estas dos obras constituyen un ejercicio de metateatralidad, puesto que en ambas la trama se desarrolla dentro del mundo teatral. En la primera, Navarro expresa una dura crítica sobre la profesión teatral, que involucra a los actores, autores, empresarios e, incluso, a los gobernantes. En la segunda obra, que se podría considerar hasta cierto punto autobiográfica, la trama gira en torno a los autores teatrales. Navarro presta su nombre, Francisca, a la protagonista, una escritora que debe lidiar con los prejuicios y cuestionamientos de otros autores debido a su condición de mujer. El análisis se basó en lecturas múltiples de ambas obras, incluyendo dramatizaciones, y en la identificación de referencias metateatrales, lo que permitió organizar los contenidos por temas y destacar aspectos comunes y específicos. A través de este enfoque, se examina la situación de la dramaturgia durante la Década Ominosa, con especial atención a la posición de la mujer en el ámbito profesional del teatro. El análisis muestra cómo Navarro retrata de manera verosímil la jerarquía y la precariedad de las compañías teatrales, las tensiones económicas, la discriminación de género y la escasez creativa del teatro español, al tiempo que refleja debates estéticos entre Neoclasicismo y Romanticismo.
Palabras clave Francisca Navarro, Década Ominosa, metateatralidad, estudios de género, teatro del s. XIX.