Este artículo analiza Letras de la Nueva España de Alfonso Reyes como un ejercicio fundacional de historia cultural inscrito en su proyecto intelectual americanista. Frente a las lecturas que intentan subsumir su obra bajo una óptica hispanista, se argumenta que Reyes construye una ontología histórica del sujeto americano donde el barroco novohispano actúa como matriz de una conciencia diferenciada. Metodológicamente, se combina la hermenéutica textual, la historia intelectual y la teoría cultural para mostrar que Reyes, al historizar las sensibilidades plasmadas en la literatura, anticipa preocupaciones centrales de la historia cultural. El análisis de figuras como Balbuena, Alarcón y Sor Juana muestra que el relato de Reyes opera en un doble registro: como refutación política del hispanismo y como fundamento de una autonomía intelectual americana. De este modo, Letras de la Nueva España se erige no solo como piedra angular del americanismo crítico, sino como una propuesta que concibió la historia como una construcción interpretativa y las letras como el archivo simbólico donde una comunidad imagina y afirma su diferencia.
This article analyzes Alfonso Reyes's Letras de la Nueva España as a foundational exercise in cultural history, integral to his Americanist intellectual project. Against readings that seek to subsume his work under a Hispanist lens, it argues that Reyes constructs a historical ontology of the American subject in which the New Spanish Baroque acts as a matrix for a differentiated consciousness. Methodologically, the study combines textual hermeneutics, intellectual history, and cultural theory to demonstrate that Reyes, by historicizing the sensibilities embodied in literature, anticipates central concerns of cultural history. The analysis of figures such as Balbuena, Alarcón, and Sor Juana reveals that Reyes's narrative operates on a dual register: as a political refutation of Hispanism and as a foundation for American intellectual autonomy. Thus, Letras de la Nueva España stands not only as a cornerstone of critical Americanism but also as a proposal that conceived history as an interpretive construction and letters as the symbolic archive where a community imagines and affirms its difference.