Este texto contiene reflexiones teórico-críticas cuyo propósito es poner en tensión la noción de literatura, llevándola más allá del librocentrismo. Tomar distancia del librocentrismo implica un desplazamiento hacia textos públicos -artículos periodísticos, revistas, manifiestos, y otros impresos- que denotan transformaciones genéricas, formales, temáticas, aunque sin excluir aquellos otros producidos en las esferas íntimas -diarios, cartas, por ejemplo-. Tampoco significa excluir al libro, sino partir de una "ontología relacional", cuya base epistemológica adopta la noción de cultura literaria, esto es, un complejo sistema que abarca desde los procesos comunicacionales a los problemas implicados en la autoría, élites letradas, el lugar de enunciación, la circulación, la recepción, la traducción y la sociabilidad intelectual de las redes y que se interroga, también, por los contextos permeados en el texto tanto como los efectos que se identifican en los lectores. De este modo, reflexionar sobre las literaturas más allá del librocentrismo involucra considerar antes que los productos, los procesos, el ejercicio relacional que implican las redes, la circulación de los bienes simbólicos y, asimismo, hace necesario auscultar dos factores relevantes: la cultura material y el archivo como acontecimiento del discurso y como articulación sintáctica.
The text contains theoretical-critical reflections whose purpose is to put the notion of literature under tension, establishing it beyond book-centrism. Taking a distance from book-centrism implies a shift towards public texts - newspaper articles, magazines,manifestos, and other printed materials - that denote generic, formal, and thematic transformations, although without excluding those produced in intimate spheres - diaries, letters, for example. Nor does it mean excluding the book, but rather starting from a "relational ontology," whose epistemological basis adopts the notion of literary culture, this is, a complex system that ranges from communication processes to the problems involved in authorship, literate elites, the place of enunciation, circulation, reception, translation, and the intellectual sociability of networks, and that also questions the contexts involved in the text as well as the effects identified in readers. Thus, reflecting on literatures beyond book-centrism involves considering, before products, processes, the relational exercise implied by networks, the circulation of symbolic goods and, likewise, it makes it essential to examine two relevant factors: material culture and the archive as an event of discourse and as a syntactic articulation.