En este artículo se analizarán las estructuras causativas del euskera occidental, concretamente, el morfema arazo y el verbo eragin, con el fin de determinar si se asemejan o difieren del causativo arazi, atestiguado en las demás variedades. Por una parte, mostraré, mediante evidencias usadas en otras lenguas, la monoclausalidad de las causativas occidentales, además de sostener la biclausalidad de la estructura [-t(z)ea + eragin]. Por otra parte, demostraré que, mientras que en las demás variedades del euskera el causado se marca mediante la Jerarquía de Funciones, en la variedad occidental se marca mediante la Jerarquía de Animacidad, ya que todo causado animado se marca con el dativo.