Este artículo sociolingüístico analiza los prejuicios lingüísticos de hablantes monolingües de español ante la alternancia de código en el discurso oral de bilingües euskera-español. El estudio examina siete variables: procedencia, ingresos, nivel educativo, competencia gramatical, formalidad del discurso y motivaciones del cambio de código. A partir de un trabajo de campo con 21 informantes, se confirma la persistencia de actitudes negativas hacia determinadas formas de alternancia. Los resultados subrayan la necesidad de promover una visión más inclusiva que reconozca el code-switching como una práctica comunicativa legítima y significativa.