Fisciano, Italia
A las voces “imprevistas” de familiares “desobedientes” de perpetradores de crímenes contra la humanidad se añadió la de Verónica Estay Stange, hija de sobrevivientes de la dictadura chilena, exiliados en México y sobrina de un perpetrador. Como familiar, tanto de víctimas como de un victimario, es miembro de la Asociación de ex-presos políticos chilenos en Francia y del colectivo Historias desobedientes Chile. Participó con textos y como coeditora en las publicaciones colectivas Escritos desobedientes. Historias de hijas, hijos y familiares de genocidas por la memoria, la verdad y la justicia (2018), Nosotrxs, Historias desobedientes (2020) y Desobediencia de vida (2022). Publicó en Francia, donde reside, Survivre à la survie (2023) y La postmémoire à l’oeuvre. Art et traumatisme politique à travers les générations (2025) y en Chile, la autotraducción de Survivre... bajo el título La resaca de la memoria (2023) así como Antología desobediente. Familiares de genocidas por la memoria, la verdad y la justicia (2024) y De Papudo al infierno: autobiografía de Andrés Valenzuela Morales (2024). Propongo explorar, en La resaca de la memoria, la construcción de la credibilidad y la legitimidad discursivas, es decir, del ethos de la autora, que se sitúa entre “los que estamos siempre faltos de legitimidad, preguntándonos en todo momento, con qué derecho hablar, con qué derecho hacer, con qué derecho pensar” (187). Entre las estrategias de legitimación, me centraré en los modos con los que la autora se posiciona en el campo de los “emprendedores de la memoria” (Jelin, Trabajos).
Among the “unexpected” voices of “disobedient” relatives of perpetrators of crimes against humanity is the voice of Verónica Estay Stange, daughter of survivors of the Chilean dictatorship who were exiled in Mexico and niece of a perpetrator. As both a relative of victims and the niece of a perpetrator, she is a member of the Association of Former Chilean Political Prisoners in France and part of the collective Historias Desobedientes Chile. As a contributor and co-editor, she participated in the collective publications Escritos desobedientes. Historias de hijas, hijos y familiares de genocidas por la memoria, la verdad y la justicia (2018), Nosotrxs, Historias desobedientes (2020), and Desobediencia de vida (2022). In France, where she currently resides, she published Survivre à la survie (2023) and La postmémoire à l'œuvre. Art et traumatisme politique à travers les générations (2025). In Chile, she published a self-translation of Survivre à la survie under the title La resaca de la memoria (2023), as well as Antología desobediente. Familiares de genocidas por la memoria, la verdad y la justicia (2024) and De Papudo al infierno (2024). This article explores, in La resaca de la memoria, the construction of discursive credibility and legitimacy, that is, the ethos of the author who positions herself among “those of us who are always lacking in legitimacy, constantly asking ourselves with what right to speak, with what right to act, with what right to think” (187). Among the strategies of legitimization, the analysis focuses on the ways in which the author positions herself within the field of “memory entrepreneurs” (Jelin, Trabajos).