Este artículo analiza la evolución del trabajo de Anaïs Barbeau-Lavalette y Émile Proulx-Cloutier en el contexto del teatro documental en Quebec, proponiendo la noción de documental escénico para describir una práctica que desplaza el documento explicativo hacia una dramaturgia del encuentro. Esta propuesta se caracteriza por la eliminación del actor profesional, situando a personas reales en escena bajo una estética de la comparecencia silente donde el montaje sonoro actúa como principal dispositivo dramatúrgico y garante ético. A partir de un diseño metodológico de investigación-creación y una entrevista en profundidad realizada en Montreal (2023), el texto examina la trayectoria ascendente y la progresiva complejización formal, ética y poética de sus tres espectáculos principales: Vr a i(s) M o n d e(s) (2014), Pôle Sud (2016) y Pas perdus (2022). El artículo sitúa esta práctica en diálogo con referentes del teatro documental quebequense para definir la hospitalidad escénica y la especificidad política de un enfoque que reconfigura las relaciones entre documento, presencia y comunidad.
This article analyzes the evolution of the collaborative work of Anaïs Barbeau-Lavalette and Émile Proulx-Cloutier within the context of Quebec documentary theatre, proposing the notion of scenic documentary to describe a practice that shifts from explanatory docu-ments toward a dramaturgy of encounter. This approach is characteri-zed by the removal of the professional actor, placing real people on stage within an aesthetics of silent appearance, where sound montage serves as the primary dramaturgical device and ethical safeguard. Drawing on a research-creation methodology and an in-depth interview conducted in Montreal (2023), the text examines the upward trajectory and progressive formal, ethical, and poetic complexity of their three main pro-ductions: Vr a i(s) M o n d e(s) (2014), Pôle Sud (2016), and Pas perdus (2022). The article situates this practice in dialogue with references of Quebec documentary theatre to define the scenic hospitality and the political specificity of an approach that reconfigures the relationships between document, presence, and community.