Madrid, España
El presente artículo busca abordar la poética sensorial desarrollada por Ivón Gordon Vailakis en su segundo poemario, Manzanilla del insomnio (2002), con el objetivo de mostrar cómo la autora concibe el cuerpo como una puerta de acceso a la memoria familiar y a la vivencia colectiva de la diáspora judía en Latinoamérica. A partir de una voz poética que entrelaza la experiencia individual y colectiva, la obra articula una escritura que simultáneamente conecta y desestabiliza los relatos, cuestionando los discursos oficiales que excluyen la pluralidad y el intersticio, así como las voces atravesadas por la interseccionalidad, en la que raza, género y religión configuran una triple condición de vulnerabilidad para los cuerpos desplazados. El estudio propone la lectura del cuerpo como archivo vivo y se centra específicamente en la dimensión del tacto y en el papel de las manos: en primer lugar, en su vinculación con el acto de escritura; en segundo lugar, como un dispositivo de percepción que interviene en la elaboración de juicios y en la expresión de conflictos identitarios y emocionales. Finalmente, las manos adquieren una dimensión íntima y cotidiana al integrarse en gestos y prácticas rituales que remiten tanto al origen judío como a otras culturas que han permeado su identidad interseccional.
This article examines a sensorial approach to Ivón Gordon Vailakis’s second poetry collection, Manzanilla del insomnio (2002), with the aim of demonstrating how the author conceives of the body as a gateway to her familiar memory and to the collective experience of the Jewish diaspora in Latin America. Through a poetic voice that intertwines individual and collective experience, the work articulates a form of writing that simultaneously connects with and destabilizes narratives, challenging official discourses that exclude plurality and in-betweenness, as well as voices shaped by intersectionality, in which race, gender, and religion constitute a triple condition of vulnerability for displaced bodies. In this sense, the study proposes reading the body as an embodied archive and focuses specifically on the dimension of touch and the role of the hands: first, in their connection to writing; second, as a perceptual device that intervenes in the formation of judgments and in the expression of emotional and identity-related conflicts. Finally, the hands acquire an intimate and everyday dimension as they are integrated into ritual practices that evoke both Jewish origins and the coexistence of diverse cultural traditions, highlighting the construction of an intersectional identity.