La escritura de Javier Bello se distingue por su complejidad y ambigüedad, características que abren múltiples interpretaciones en sus textos. En el poema “Una vez decir sí” se identifican tres estrategias clave: el uso de un “decir entrecomillado”, la manipulación de la puntuación y la estructura externa, y el empleo del humor e ironía. Estas técnicas permiten abordar sus poemas como construcciones en las que las palabras funcionan como entidades independientes, generando imágenes polimórficas y vacilantes. La ambigüedad del hablante lírico explora una comunicación implícita que problematiza la enunciación y la presencia del autor en el texto. Este poema presenta elementos que ofrecen una imagen personal fragmentada y simbólica del sujeto. Bello desafía las convenciones lingüísticas al alterar los signos de la puntuación normativa o prescindir de ellos, lo que fomenta una interacción activa del lector con respecto al texto. El poema de Bello nos permite explorar de qué forma su poética se caracteriza por la abstracción que une lo conceptual con lo sensible, destacando el valor estético de la palabra. Esta transmutación de la realidad material a una realidad poética subraya la complejidad inherente a sus textos, desafiando las expectativas del lector y proponiendo nuevas formas de interpretar el lenguaje poético.