Gabriela Mistral (1889-1957), profesora, escritora e intelectual chilena trabajó como cónsul de Chile en Brasil entre los años 1940 y 1945. Por medio del análisis de algunos de sus textos, entre ellos los Recados, género de escritura mistraliano, podemos señalar que, en esa experiencia en Brasil, Mistral viviendo su autoexilio, como ella denominó su tiempo de residencia fuera de su país natal, consiguió poner en circulación por medio de su escritura personas, modelos e ideas pedagógicas tratando de aproximar culturalmente a países de diferentes lenguas en América Latina y creando también nuevas formas de educación. Utilizando imágenes y metáforas como recurso para pensar la realidad de otra forma, Mistral envió invitaciones para crear nuevas lecturas del mundo y, por medio de la narración, transmitió relatos y cuentos vivos que contenían sus experiencias y enseñanzas para reflexionar en los difíciles momentos que se vivían en el mundo y que incluyeron sus diversas experiencias con la dictadura y el Americanismo en Brasil, la Segunda Guerra Mundial y el proyecto de chilenidad desarrollado por su amigo, Pedro Aguirre Cerda, Presidente de Chile entre los años 1938 y 1941.