El presente artículo analiza tres textos que la poeta chilena Gabriela Mistral escribió sobre Italia: “Nápoles”, “Florencia” y “Cavi”, publicados en 1924, 1925 y 1930 respectivamente. Los textos son abordados desde la perspectiva del paisaje, cómo este es observado, experimentado y reconstruido a través de la escritura. Para lograr esto, se revisan tres aspectos que son la conjunción de dato factual y subjetividad, el entrelazamiento de lo natural y lo humano (el ser humano y sus creaciones), y la construcción de un relato personal como forma efectiva y afectiva de comunicar cómo son, y qué significan para Mistral, los tres lugares italianos elegidos.