El artículo estudia la obra ensayística de Diamela Eltit —considerando, dentro de ella, su actividad como presentadora y prologuista— como un área central tanto en su práctica creativa como en el lugar que ocupa como intelectual. En sintonía con la concepción de la vanguardia como posición de avanzada en un determinado campo de acción —bélico, para Piglia; estético, para Bosi; y social, para Schwartz—, este ámbito de la escritura de Eltit integra una práctica vanguardista que interviene en el campo intelectual mediante la reinterpretación situada de la historia literaria y de las comunidades involucradas en ella. Siguiendo a Rancière, proponemos que en este gesto se articule una política de la literatura que instale un modo heterogéneo de representación y de relación del campo intelectual, redistribuyendo tanto el valor estético como la visibilidad y la circulación.