Este ensayo propone una lectura de la sexta novela de la escritora chilena Diamela Eltit, Los trabajadores de la muerte, a partir de las reflexiones de Luce Irigaray sobre la persistencia de una lógica matricida en la cultura occidental y su inscripción en los cuerpos de las mujeres. En primer lugar, el trabajo examina el concepto de maternidad desde una perspectiva histórica y genealógica, con el objetivo de revelar su carácter de construcción cultural y su instrumentalización por parte de los estados modernos. A través de un recorrido que abarca desde la mitología clásica hasta la consolidación del modelo doméstico burgués, se muestra cómo la figura materna ha sido moldeada por discursos religiosos, filosóficos y políticos que la han situado simultáneamente como origen de la vida y como amenaza para el orden social. En un segundo momento, el artículo se detiene en la política maternalista implementada en Chile durante la dictadura de Augusto Pinochet, profundizando en el rol de los Centros de Madres como dispositivos de control social, disciplinamiento femenino y reproducción ideológica. Se argumenta que la dictadura convirtió la maternidad en un deber patriótico y moral, reforzando la división sexual del trabajo y subordinando a las mujeres a un mandato de abnegación, sacrificio y obediencia. Finalmente, el ensayo se enfoca en la figura protagonista de Los trabajadores de la muerte, cuya experiencia encarna una contradicción fundamental del modelo capitalista: la violencia ejercida contra las madres a pesar de la necesidad estructural de la labor reproductiva para la supervivencia del estado-nación. La novela reactualiza la estructura de la tragedia griega para denunciar la continuidad de un orden simbólico que sacrifica a las mujeres en nombre de la familia, la nación y el capital. Desde esta perspectiva, la obra de Eltit no solo expone la precarización de la maternidad impuesta, sino que también revela la dimensión destructiva de un sistema que exige la reproducción de la vida mientras socava las condiciones materiales y afectivas necesarias para sostenerla.