Aunque Diamela Eltit se pliega a la ficción como la máquina más poderosa de insubordinación y desafío a sistemas y regímenes, su práctica del ensayo alberga una voluntad performativa verificable en ejercicios que cubren al menos un cuarto de siglo con un subtítulo casi uniforme: “Escritos sobre literatura, arte y política”. La evaluación del presente y de las producciones contemporáneas que cumple la autora en esta dimensión admite un paralelo inmediato –por proximidad geográfica, coincidencia epocal y vocación incisiva– con las crónicas que Moreno esparce por revistas y periódicos de Buenos Aires. El celebrado fenómeno del “autoplagio”, la revisión de la literatura nacional, la denuncia de situaciones cotidianas que van desde lo escandaloso hasta lo aberrante, la tendencia a recoger los textos dispersos en volúmenes en los que parecen adquirir carácter definitivo son algunos de los puntos que trazan la comunidad entre ambas escritoras. A fin de acotar el paragón me centraré en libros que, si bien aparecidos en los últimos diez años, reúnen producciones de diversas décadas del siglo XXI que resultan potenciadas por la lectura contemporánea. En Réplicas (2016) de Eltit, como en Pero aún así… (2023) de Moreno, se diseñan perfiles concurrentes de intelectuales protofeministas erigidas en conciencia crítica no solamente de sus espacios nacionales sino del Cono Sur, que ya se insinuaban en postulaciones previas cuyos títulos se revelan programáticos, como Emergencias (2000) y Subrayados (2013) respectivamente.