Frente a la discusión crítica sobre el estatuto ficcional o autobiográfico de los “diarios” en El zorro de arriba y el zorro de abajo, este artículo propone desplazar el análisis del problema hacia una lectura epistemológica, estructural y performativa. Mediante una lectura textual e intertextual de los cuatro diarios de la novela en relación con Dioses y hombres de Huarochirí, se examina el funcionamiento del willakuy, matriz narrativa andina de carácter oral, performativo y dialógico. El análisis demuestra que los diarios funcionan como dispositivos narrativos y performativos, lo que permite leer la novela en clave andina y mostrar que el relato emerge estructuralmente desde los diarios, simulando una conversación.