Este artículo analiza la producción de Mónica Ojeda y Mafe Moscoso desde la metaperiferia andina. Se explora cómo el “gótico andino” en Las voladoras y la “etnoficción cuir” en La Santita subvierten discursos hegemónicos y ontologías binarias. A través de un enfoque interseccional, ambas autoras reconfiguran lo andino como un espacio de resistencia estética que integra lo sagrado y lo monstruoso, desafiando estructuras coloniales.